1. About en Español
Send to a Friend via Email

Your suggestion is on its way!

An email with a link to:

http://peliculas.about.com/od/Drama/fr/El-Vuelco-Del-Cangrejo.htm

was emailed to:

Thanks for sharing About.com with others!

Reseña de El vuelco del cangrejo

El vuelco del cangrejo, retrato íntimo de una villa pacífica a punto de volcar

Calificación About.com 3.5 Calificación

De

Rodrigo Vélez en una escena de El vuelco del cangrejo.

Rodrigo Vélez en una escena de El vuelco del cangrejo.

Foto cortesía de: Cinema Tropical.
Título: El vuelco del cangrejo
Rating MPAA: N/A
Año: 2009
Distribuida por: Outsider Pictures
Director: Oscar Ruíz Navia
Escritor: Oscar Ruíz Navia
Protagonistas: Rodrigo Vélez, Arnobio Salazar Rivas, Jaime Andrés Castaño, Yisela Álvarez y Karent Hinestroza.

La trama

Daniel (Rodrigo Vélez), un hombre silencioso, llega al aislado pueblo de La Barra, en la costa colombiana del pacífico. No sabemos si se escapa o si desea olvidar. Vive un proceso interior profundo, y que lleva consigo la foto de él junto a una mujer. Se hospeda en casa de Cerebro (Arnobio Salazar Rivas), líder de los nativos Afrodescendientes, enfrentado al Paisa (Jaime Andrés Castaño), un hombre que planea desarrollar un hotel en la playa, sin importarle la opinión de los demás.

Mientras Daniel ayuda a Cerebro con algo de trabajo para pagar su estadía, vive el día a día a la espera de conseguir una lancha a motor para irse del país. Así conoce a la bella Jazmín (Karent Hinestroza), y entabla amistad con la niña Lucía (Yisela Álvarez), que intenta ayudarlo, en parte con la esperanza de recibir dinero a cambio —al igual que otros jóvenes del pueblo.

Mientras pasan los días a un ritmo monótono y agobiante, el conflicto entre Cerebro y Paisa se agudiza cuando Paisa construye una pared para dividir su terreno en la playa. Jazmín y Lucía lo buscan a Daniel constantemente, pero él sólo piensa en sí mismo. ¿Logrará partir o se quedará atrapado en un pueblo que se estanca y resiste al cambio y el paso del tiempo?

El estilo

El vuelco del cangrejo es un claro ejemplo de la típica producción del nuevo cine latinoamericano de la última década: mucho esfuerzo, poco presupuesto, co-producción europea con fondos internacionales (Fonds Sud Cinéma, Ibermedia, Global Lens), gran cinematografía (Sofía Oggioni Hatty, Andrés Pineda), actores no profesionales, denuncia social y mirada a lo cotidiano de una manera simple pero profunda.

En este caso, a la exploración social se le suma la racial. Poco se ve en el cine sobre la población colombiana de ascendencia africana y mucho menos de su música y sus costumbres. Es por eso que la mezcla de la ficción con lo documental le calza perfecto, como en la escena en la que canta el pueblo, o en esas miradas de los jóvenes hacia la cámara, como diciendo "estos somos", casi como pidiendo rescate.

Por momentos hay un abuso de planos largos, un recurso que parece repetirse en varias películas de este estilo. Como si algunos cineastas necesitasen cansar al espectador, convertirlos en nuevos personajes que sufren la vida monótona y sienten que el tiempo se estira como un elástico. Sin embargo, Ruíz Navia se da el gusto de experimentar en su premiada ópera prima —nada menos que en Berlinale, Habana y Toulousse—, y lo hace con autoridad.

Las analogías

"Aquí el mar ya no es pacífico", dice una leyenda en el poster de la película, en la segunda de varias analogías de la película. Es que la primera está en, obviamente, el título: cuando un cangrejo vuelca ya no puede moverse. De allí a su muerte hay sólo un milagro, que dependerá de que el agua vuelva a tumbarlo, o de que su cazador le perdone la vida. Y así parecen estar los pobladores de La Barra, atrapados en su propio destino, encerrados en un lugar inmenso y paradisíaco, olvidados por el resto del país, y hasta por ellos mismos.

Quizás la analogía más obvia sea la de "hombre blanco desprecia a hombre negro y conquista su terreno; hombre negro desprecia a hombre blanco y se defiende; ambos explotan a las mujeres". Es la historia de Latinoamérica llevada a nuestros tiempos. Y uno de los elementos que mejor funciona aquí es que el conflicto se percibe en el interior de cada personaje, pero nunca parece explotar. Lo que nos hace querer seguir viendo: es el anti-Hollywood; entretiene con lo no entretenido.

El vuelco del cangrejo no sacude, pero provoca. Tiene algunos elementos que dejan la sensación de falta de desarrollo, y otros que están manejados con maestría. Juega al balance entre lo explícito y lo que se guarda. Por momentos guarda demasiado, tal vez haciendo homenaje fiel a los propios habitantes de La Barra.

©2014 About.com. Todos los derechos reservados.