El español Pedro Almodóvar es considerado uno de los mejores cineastas de habla hispana de todos los tiempos. Su obra provoca, despierta, hace pensar, da cátedra, y se equivoca. Las críticas sobre sus películas son mixtas, pero como diría mi padre, “es y será estudiado en todas las escuelas de cine.” ¿En qué sobresale este artista genial, y cuáles son sus debilidades?
Lo Mejor- Banda de sonido. La música de sus películas toma un rol protagónico. La banda de sonido de Tacones Lejanos (1991) o La Mala Educación (2004) suenan en mi colección y vuelvo a quedar atrapado. Composiciones de Ryuchi Sakamoto o Alberto Iglesias, y cantantes como Luz Casal —imposible olvidar a Miguel Bosé interpretando Un año de amor— o Estrella Morente brillan en sus películas.
- Sus mujeres. Conoce el universo femenino como pocos, y cada caracterización es emblemática. No importa la fama, ya sea Penélope Cruz o Rossy de Palma, Carmen Maura o Chus Lampeavre, todas brillan a su manera. Los personajes “secundarios” son parte de su sello. . Basta con ver Mujeres Al Borde de un Ataque de Nervios (1988) o Volver (2006).
- La trama. Técnicamente, trama se refiere a la conexión entre los elementos de la narración, el “enredo”. Y si alguien sabe de enredar personajes y situaciones es justamente Almodóvar. En sus películas es constante la sensación de que “algo está por suceder”. Lo explota a la perfección en Hable con Ella (2002) —Oscar a mejor guión— y Todo Sobre Mi Madre (1999) —Oscar a mejor película extranjera—.
- El humor. “¿Dónde lo has puesto, que lo guardas todo como una urraca?” o “Qué pena, hija mía, tan joven y ya estás como vaca sin cencerro...”, son algunos ejemplos de sus diálogos en La Flor de Mi Secreto (1995). Su humor cínico, oscuro e inteligente, también aflora en situaciones absurdas con poco diálogo. Los personajes sufren, pero nosotros reímos.
- La experiencia cinemática. Todo cuadra. Música, cinematografía, vestuario, actuaciones, guión, locaciones. De comienzo a fin es una experiencia completa de cine con mayúsculas. Es difícil hallarle elementos fuera de lugar, o injustificados. Matador (1986) y La Ley del Deseo (1987) —ambas con Antonio Banderas— son de sus primeras películas en las que comenzó a destacarse su virtuosismo como dueño de la pantalla.
- La genialidad se agota. Una de sus últimas películas, Los Abrazos Rotos (2009), es una de las que generó más opiniones negativas. Críticos y audiencia han hablado de una trama poco creíble, ritmo chato, y falta de frescura.
- Mucho drama. Si están en búsqueda de ver la realidad de manera verídica, pueden sentir que se mete seguido en extravagancias, con personajes excéntricos o peculiares. Pero no confundan: reflejan temas reales, y no son sobreactuadas. Kika (1993) —de las más rechazadas— y Qué Hecho Yo Para Merecer Esto (1984) —los críticos la adoraron— lo muestran. Cuestión de gustos...
- Sexo, drogas, rock & roll. Pepi, Luci, Bom y Otras Chicas del Montón (1980), Laberinto de Pasiones (1982) y Entre Tinieblas (1984) lo explicitaron desde el planteo del argumento, y resultaron ser las menos festejadas. El tema de la identidad sexual o los excesos se radica en toda su obra (con los años ha sabido madurarlo y refinarlo.) Para algunos, pura atracción, para otros, hartazgo.
- ¡Ahora falta lo exótico! Hasta parece injusto, pero cuando trata de evitar los excesos o rarezas y meterse en narraciones más clásicas, también recibe críticas. Carne Trémula (1997) ha sido de mis favoritas. Sin embargo para muchos fue una desilusión, porque carecía de la sátira Almodovariana.
- Puede fallar. Átame (1990) fue nominada a 15 Premios Goya, y no se alzo con estatuillas, como si lo hubiesen retado en público. Antonio Banderas se destacó en uno de sus últimos roles antes de volcarse a Hollywood, y el indiscutido Ennio Morricone lideró la banda de sonido. Sin embargo, las críticas fueron mixtas, y varios consideraron que Almodóvar, en este intento, quedó a medio camino.


